jueves, 7 de abril de 2022

 

PRODUCCÒN Y CALIDAD LECHERA 

En muchos países los productos lácteos son un alimento tradicional. Sin embargo, en décadas recientes la producción lechera moderna ha experimentado muchas evoluciones en el desarrollo de mejoras en genética, nutrición, manejo de granja y bienestar animal. En la actualidad, en todo el mundo existen aproximadamente 250 millones de vacas que producen leche. En 2019, la producción mundial de leche llegó a 852 millones de toneladas, un aumento del 1.4 por ciento con respecto a 2018. Las vacas lecheras modernas se reproducen específicamente para producir grandes cantidades de leche. Las vacas solo producen leche después de parir, de tal forma que para seguir produciendo leche es necesario que las vacas lecheras tengan un ternero al año. En este aspecto, la producción lechera está muy ligada a la reproducción. En promedio, las vacas producen leche por menos de 3 lactancias, lo cual no es suficiente para expresar completamente su potencial genético.

Factores que afectan la producción de leche
 
En décadas recientes, la genética de las vacas lecheras ha evolucionado de manera importante, lo que nos permite desarrollar vacas con mayores méritos genéticos, dirigidos a una mayor producción lechera y mejores tasas de conversión alimenticia. El mejoramiento genético también ha permitido ubres con mejor forma y posición para facilitar la ordeña, reducir la mastitis y disminuir el número de muertes durante el parto.
La producción de leche moderna se relaciona con un aumento en el tamaño de las granjas, mayor espacio por vaca, mayor espacio en comedero por vaca, condiciones de cama más cómodas, acceso más fácil al alimento y el agua, mejor control del clima para evitar estrés por calor y mejor manejo de las vacas en transición. Todas estas mejoras han llevado a una mayor comodidad y a un menor estrés para las vacas, en especial en torno al parto, lo que resulta en mayor producción de leche y menos enfermedades.               


No se debe descuidar la calidad de la leche

La apuesta por mejorar la genética de vacas lecheras, en particular de las Holstein, con un mayor rendimiento de la leche, ha resultado en una disminución de los sólidos lácteos. Hoy en día nuestro objetivo es aumentar los sólidos lácteos, particularmente la grasa y proteína lácteas, sin sacrificar el rendimiento de la leche. Esta desafiante tarea requiere nuevas formas de optimizar la nutrición del ganado lechero al mejorar la digestibilidad de las fibras estructurales en sus dietas.
La investigación científica muestra que una mejor digestibilidad de la fibra resulta en mayor producción de AGV en el rumen, específicamente butirato y acetato, necesarios para la síntesis de ácidos grasos de novo en la glándula mamaria. Los ácidos grasos de novo se correlacionan positivamente con la producción de grasa y proteína láctea.

Suplementación de las levaduras probióticas de Actisaf® para aumentar el rendimiento y la calidad de la leche.

1. Suplementar Actisaf® Sc 47 a vacas lecheras lactantes ayuda a mejorar la condición del rumen y la degradación de la fibra. La vaca recibe más energía para producir leche y más AGV para síntesis de grasa láctea.
2. Suplementar Actisaf® Sc 47 durante el período de transición a vacas en periparto ayuda a reducir el equilibro negativo de energía después del parto, lo que lleva a una adaptación más rápida a las condiciones de lactancia y a un efecto positivo de rendimiento de la leche a lo largo de la lactancia misma.
3. Suplementar Actisaf® Sc 47 a vacas lactantes durante toda la lactancia ayuda a mejorar el desempeño reproductivo. Un mejor desempeño reproductivo es clave para disminuir las tasas de descarte y una trayectoria de lactancia más prolongada en vacas lecheras, lo cual resulta en una mayor producción de leche de por vida.
Suplementar Actisaf® Sc 47 a todos los tipos de vacas durante toda su lactancia, mejora el rendimiento de la leche en un promedio de 1.5 kg/día/vaca, con mayores rendimientos de grasa y de proteína.

miércoles, 6 de abril de 2022

 PRODUCCIÒN Y RAZAS GANADERAS

La ganadería es una actividad económica dé origen muy antiguo que consiste En el manejo de animales domesticables con fines de producción para su aprovechamiento. En cambio, el manejo de animales pertenecientes a especies silvestres (no domésticas)cautiverio semicautiverio se conoce como Zoo cría. Dependiendo de la especie ganadera, se pueden obtener diversos productos derivados, tales como la carne, la leche, los huevos, los cueros, la lana y la miel, entre otros. La ciencia encargada del estudio de la ganadería es la zootecnia y los profesionales encargados directamente del desarrollo de la producción animal son los Ganaderos, ayudados por los Zootecnistas y los Ingenieros de Producción Animal, en estrecha colaboración con los Médicos Veterinarios que son los encargados de la prevención y control de las enfermedades de los animales. Los ganados más importantes en número a nivel mundial son los relacionados con la ganadería bovina, la ovina y la porcina. Sin embargo, en algunas regiones del planeta otros tipos de ganado tienen mayor importancia, como el caprino y el equino, como así también la cunicultura, la avicultura y la apicultura. La ganadería está relacionada con la agricultura, ya que en una granja ambas pueden estar relacionadas. En estos casos el ganado aporta el estiércol, que es utilizado como abono, y los cultivos aportan el alimento para los animales.




Características de la Producción Ganadera

+ El ganado es fuente de alimento: carne, leche y subproductos.
 
+ El ganado convierte en carne de valor económico elevado, plantas, hierbas cuyo valor económico directo es mucho menor.

+ Utiliza tierra no muy apta para la agricultura y por lo tanto hace que su valor económico se incremente, son pastizales.
 
+ Contribuye a mantener el equilibrio ecológico ya que devuelve al suelo, mediante excretas, gran parte de la fertilidad de las plantas que consume.

Ganadería bovina para la producción de carne en Colombia, bajo las Buenas Prácticas Ganaderas 


Razas que son consideradas como productoras de carne de segunda y tercera pueden ser de igual calidad a las consideradas productoras de primera, debido al manejo animal, la alimentación y la genética (Universidad Nocional Abierta y a Distancia [UNAD], 2011). Según la Encuesta Nacional Agropecuaria, ENA (DANE, 2015), durante el año 2014 el inventario de ganado bovino en Colombia alcanzó 20.944.801 cabezas, de las cuales 8.961.403 estaban orientadas a la producción de carne y distribuidas dentro del ciclo completo, así: 3.429.538 en etapa de cría, 1.153.105 en levante y 4.378.761 en ceba. Siendo el departamento del Casanare el de mayor número de cabezas destinadas a la producción de carne, con 1.854.015, seguido por los departamentos de Meta, Antioquia y Córdoba, entres otros.
El ganado vacuno actual se divide en dos especies: Bovidae taurus, de origen europeo, que mediante sus razas hace los mayores aportes a la producción de leche y carne; y Bovidae indicus, originada en la India, reconocida por su joroba en la cruz y su adaptabilidad en el trópico, lo que le ha permitido extenderse en África, Asia y América (Fondo Financiero Agropecuario [Finagro], 2009). La actividad ganadera, orientada a la producción de carne bovina, cuenta con diversas razas, las cuales se dividen, de acuerdo con su calidad, en primera, segunda y tercera; esta clasificación se ha hecho tomando en cuenta la suavidad, la jugosidad y el sabor de la carne. Dentro de las razas que producen carne de primera se tienen Aberdeen Angus, Charoláis, Hereford y Shorthorn. Las razas que producen carne de segunda son aquellas resultantes de cruces de las anteriores con la raza cebú: Santa Gertrudis, Brangus y Charbray. Por último, las razas que producen carne de tercera son la cebú y la criolla, las cuales aportan el 80% de la carne para el consumo en Latinoamérica. 












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